Durante los primeros meses, la cabeza del bebé cambia mucho. Su cráneo todavía es blandito, está creciendo y puede moldearse si siempre recibe presión en la misma zona. Por eso, es normal que muchas familias se encuentren de repente con palabras como plagiocefalia o braquicefalia y piensen: ¿pero esto qué es?, ¿es grave?, ¿se puede prevenir?
Aunque a veces se meten en el mismo saco, plagiocefalia y braquicefalia no son exactamente lo mismo. Las dos tienen que ver con la forma de la cabeza del bebé, pero no afectan igual al cráneo.
Te contamos de forma sencilla, las diferencias, qué señales observar y qué puedes hacer en casa para ayudar a prevenirlas.
Qué son la plagiocefalia y la braquicefalia
La plagiocefalia y la braquicefalia son alteraciones en la forma del cráneo del bebé. En muchos casos aparecen por la postura, sobre todo cuando el bebé pasa mucho tiempo apoyado sobre la misma parte de la cabeza.
Esto no significa que el bebé esté durmiendo mal. De hecho, los bebés deben dormir boca arriba, porque es la postura recomendada para la prevención del síndrome de muerte súbita del lactante (SMSL). La clave está en otra parte: durante el día, cuando está despierto y supervisado, conviene ayudarle a cambiar de posición, moverse y no apoyar siempre la cabeza en el mismo punto. Dormir boca arriba, jugar boca abajo.
Qué es la plagiocefalia
La plagiocefalia aparece cuando una zona de la cabeza se aplana de forma desigual. Lo más habitual es que se note en un lado de la parte posterior del cráneo.
A veces, además del aplanamiento, puede verse que una oreja está un poco más adelantada que la otra o que la frente no se ve del todo simétrica.
Qué es la braquicefalia
La braquicefalia es diferente. En este caso, la parte posterior de la cabeza se aplana de forma más centrada. No se nota tanto un lado más afectado que el otro, sino una cabeza más plana por detrás y algo más ancha.
Es decir, mientras la plagiocefalia suele ser más asimétrica, la braquicefalia suele verse como un aplanamiento más general en la parte trasera.
Por qué se confunden tanto la plagiocefalia y la braquicefalia
Se confunden porque ambas se suelen resumir como cabeza plana del bebé. Y claro, cuando estás con sueño acumulado, pañales, tomas y dudas nuevas cada semana, lo último que necesitas es un diccionario médico encima de la mesita.
Pero también pueden aparecer juntas. Un bebé puede tener la parte posterior algo plana y, además, un lado más marcado que otro. Por eso, aunque en casa puedas observar ciertas señales, lo mejor es que el pediatra valore la forma de la cabeza y confirme de qué se trata.
Diferencias entre plagiocefalia y braquicefalia
La diferencia principal está en cómo se ve la cabeza del bebé.
| ASPECTO | PLAGIOCEFALIA | BRAQUICEFALIA |
| Zona más afectada | Un lado de la parte posterior | Parte posterior central |
| Forma de la cabeza | Más asimétrica | Más ancha y corta |
| Simetría | Puede verse diferencia entre ambos lados | Suele ser más simétrica |
| Orejas | Una puede verse algo adelantada | Normalmente no hay tanto desplazamiento |
| Causa habitual | Apoyo repetido sobre un lado | Apoyo prolongado sobre la parte trasera |
| Seguimiento | Depende del grado y de la evolución | |
La plagiocefalia suele llamar más la atención porque se aprecia una diferencia clara entre un lado y otro. La braquicefalia, en cambio, puede pasar más desapercibida al principio, porque la cabeza se ve más uniforme, aunque más plana por detrás.
En ambos casos, lo importante es observar si mejora, si se mantiene igual o si va a más. Si tienes dudas, mejor comentarlo con el pediatra. No es cuestión de alarmarse, pero tampoco de dejarlo todo al “ya se le irá”.
Causas habituales de la plagiocefalia y braquicefalia
Durante los primeros meses, el bebé pasa muchas horas tumbado. Es normal y forma parte de su etapa. El problema puede aparecer cuando siempre apoya la cabeza de la misma forma o cuando le cuesta cambiar de postura por sí solo.
Apoyo repetido en la misma zona
Si el bebé suele tener la cabeza girada hacia el mismo lado, esa zona recibe más presión. Con el tiempo, puede aparecer un aplanamiento.
A veces ocurre porque tiene una postura favorita. Otras veces, porque le gusta mirar siempre hacia el mismo punto: una ventana, una luz, una voz, el lado donde suelen estar mamá o papá.
Pequeños cambios diarios pueden ayudar mucho: hablarle desde ambos lados, cambiar su orientación en la cuna o alternar el brazo con el que lo coges.
Tortícolis muscular
La tortícolis muscular puede hacer que al bebé le cueste girar la cabeza hacia uno de los lados. Si siempre mira en la misma dirección, también apoyará siempre la misma parte del cráneo.
Algunas señales que pueden darte pistas son:
- Siempre gira la cabeza hacia el mismo lado.
- Se enfada o se incomoda cuando intentas girarle hacia el otro lado.
- Le cuesta mirar hacia una dirección.
- Tiene una zona más plana en la parte posterior o lateral de la cabeza.
Si notas algo así, conviene consultarlo con el pediatra. En algunos casos, la fisioterapia pediátrica puede ayudar mucho.
Prematuridad
Los bebés prematuros pueden tener más riesgo porque su cráneo es todavía más moldeable. También pueden pasar más tiempo tumbados por necesidades médicas o tardar algo más en ganar fuerza en el cuello.
Esto no significa que todos los bebés prematuros vayan a tener plagiocefalia o braquicefalia, pero sí que conviene observar con un poco más de atención la forma de la cabeza y su movilidad.
Cómo prevenir la plagiocefalia y braquicefalia
La prevención en estas situaciones consiste en evitar que la cabeza del bebé reciba presión siempre en el mismo punto, sin poner en riesgo la seguridad del sueño.
Las medidas de prevención se aplican sobre todo durante el día, cuando está despierto y acompañado. No hace falta hacer grandes cambios, solo con pequeños gestos ya se ven grandes avances. Puedes probar a:
- Cambiar el lado desde el que le hablas.
- Alternar el brazo con el que lo coges.
- Colocar estímulos suaves a ambos lados.
- Evitar que pase demasiado tiempo seguido en hamacas o sillitas.
- Usar el porteo ergonómico.
- Dejarle ratitos de juego en el suelo, siempre bajo supervisión y sobre una superficie pensada para ello como la alfombra de gateo de Lémur.
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Además, una señal muy útil es fijarse en si el bebé tiene un lado favorito. Si siempre mira hacia la derecha o hacia la izquierda, puede acabar apoyando más esa zona. En ese caso, puedes intentar colocar estímulos en el lado contrario, cogerle de forma que tenga que girar suavemente hacia el otro lado o cambiar su orientación en la cuna.
Si aun así le cuesta mucho girar la cabeza, lo mejor es consultarlo.
La importancia del colchón en la prevención
El colchón es una pieza importante en el descanso del bebé, porque durante los primeros meses pasa muchas horas tumbado. Por eso, elegir una superficie adecuada no es un detalle menor.
Nuestros colchones Lémur están diseñados para favorecer un descanso seguro y ayudar a prevenir la plagiocefalia posicional, reduciendo la presión sobre la cabeza del bebé y acompañando su desarrollo durante el sueño.
Además, los colchones Lémur se utilizan en hospitales como el Clínic de Barcelona, el Materno-Infantil de Jaén y el Materno-Infantil de Málaga. Lo que supone un producto de confianza pensado para una etapa en la que cada detalle importa.
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Por qué elegir un colchón Lémur para plagiocefalia y braquicefalia
Un buen colchón para bebé debe ofrecer firmeza, transpirabilidad y un apoyo estable. También debe estar diseñado pensando en las necesidades reales de los primeros meses, cuando el cráneo todavía es muy moldeable.
Nuestros colchones Lémur, gracias a la forma piramidal de su núcleo, se adaptan a la cabecita del bebé según la presión ejercida, creando un entorno de descanso más cuidado, previniendo la plagiocefalia posicional y favoreciendo que el bebé duerma sobre una superficie adaptada a su desarrollo.
No sustituyen la valoración del pediatra si ya hay una deformidad visible, pero sí pueden formar parte de una buena estrategia de prevención.
Descanso seguro y prevención van de la mano
Prevenir la plagiocefalia no significa llenar la cuna de cojines, almohadas o accesorios. De hecho, estos elementos no son recomendables para el descanso del bebé. Lo importante es mantener tres ideas claras:
- Sueño seguro: dormir boca arriba, sobre una superficie firme y despejada.
- Movimiento durante el día: cambiar posiciones, cogerle en brazos y fomentar el juego supervisado.
- Colchón adecuado: usar una superficie pensada para el descanso infantil y la prevención postural.
Conclusión: prevenir empieza por observar
La plagiocefalia y braquicefalia están relacionadas, pero no son lo mismo. La primera suele verse como una asimetría en un lado de la cabeza; la segunda, como un aplanamiento más centrado en la parte posterior.
La prevención pasa por combinar sueño seguro, cambios de posición durante el día, tiempo boca abajo supervisado y un colchón adecuado como los colchones Lémur. Nuestros colchones ayudan a prevenir la plagiocefalia posicional y ofrecen un descanso pensado para acompañar al bebé desde sus primeros meses.
Y si algo no te encaja, consulta con el pediatra. A veces, una revisión a tiempo aporta mucha calma.
Preguntas frecuentes sobre plagiocefalia y braquicefalia
¿Plagiocefalia y braquicefalia son lo mismo?
No. La plagiocefalia suele afectar a un lado de la cabeza y provoca asimetría. La braquicefalia afecta más a la parte posterior central y hace que la cabeza parezca más ancha y corta.
¿La plagiocefalia es grave?
En muchos casos, la plagiocefalia posicional no es grave, pero debe revisarla el pediatra. Detectarla pronto ayuda a aplicar medidas de prevención y seguimiento.
¿La braquicefalia puede mejorar con el tiempo?
Sí, algunos casos leves mejoran cuando el bebé gana movilidad y pasa menos tiempo apoyado. Si el aplanamiento es marcado o no mejora, conviene consultar.
¿El bebé puede dormir boca abajo para evitar la cabeza plana?
No, el bebé debe dormir boca arriba. La prevención debe hacerse durante el día, cuando está despierto y supervisado.
¿Los colchones Lémur ayudan a prevenir la plagiocefalia y braquicefalia?
Sí. Los colchones Lémur están diseñados para ayudar a prevenir la plagiocefalia y braquicefalia posicional, favoreciendo un apoyo adecuado durante el descanso del bebé.



