El momento en el que un bebé da sus primeros pasos es uno de los hitos más esperados por las familias. Este acontecimiento marca el inicio de una nueva etapa llena de descubrimientos, independencia y, por supuesto, nuevos retos para los padres. Sin embargo, no todos los niños siguen el mismo calendario y es importante comprender que cada bebé tiene su propio ritmo de desarrollo.
Descubre cuándo empieza a andar un bebé, qué señales indican que está preparado, cómo puedes ayudarle en este proceso y qué errores debes evitar. Además, hablaremos de la relación entre el descanso y el desarrollo motor, ya que un sueño reparador en un colchón de calidad es fundamental para su crecimiento.
Desarrollo motor del bebé: la base para empezar a andar
Antes de que un bebé pueda dar sus primeros pasos, necesita atravesar una serie de fases que fortalecen su cuerpo y preparan su sistema nervioso. La marcha no aparece de forma repentina, sino que es el resultado de un proceso progresivo de adquisición de fuerza, coordinación y equilibrio.
Evolución de la motricidad gruesa
Durante los primeros meses, el bebé pasa de movimientos reflejos a movimientos controlados. Entre los 4 y 6 meses comienza a sostener la cabeza con firmeza, alrededor de los 7 meses ya puede sentarse sin apoyo y, hacia los 8 – 10 meses, inicia desplazamientos mediante el gateo o reptando.
Importancia del gateo en el aprendizaje de la marcha
Aunque no todos los bebés gatean, esta etapa es muy beneficiosa porque estimula la coordinación ojo-mano, fortalece la musculatura de brazos y piernas y ayuda al desarrollo de la percepción espacial. Todo ello favorece que el niño esté mejor preparado para dar sus primeros pasos.
¿A qué edad empiezan a andar los bebés?
La pregunta más repetida en consultas de pediatría es: ¿cuándo empieza a andar un bebé?
De forma general, la mayoría de los bebés empiezan a andar entre los 12 y 15 meses. Algunos lo consiguen antes, alrededor de los 10 meses, mientras que otros no lo logran hasta pasados los 16 o 17 meses.
Pero tranquila, cada bebé es único. La genética, la confianza, el entorno y hasta el descanso influyen en el momento en el que empiezan a dar sus primeros pasos. Es fundamental respetar el ritmo individual y evitar comparaciones con otros niños.
Señales que indican que un bebé está preparado para andar
Cuando un bebé está cerca de comenzar a caminar, muestra una serie de comportamientos que reflejan que ya tiene fuerza y equilibrio suficientes.
- Control postural y equilibrio: se mantiene erguido durante más tiempo, busca apoyarse en muebles y empieza a pasar de estar sentado a ponerse de pie sin dificultad.
- Fuerza en piernas y coordinación: si logra impulsarse para subir pequeños escalones, desplazarse lateralmente o caminar apoyado en muebles, significa que está listo para dar el siguiente paso.
Factores que influyen en la adquisición de la marcha
El inicio de la marcha depende de múltiples factores que van más allá del simple crecimiento físico.
- Genética y desarrollo neurológico: la herencia genética juega un papel importante. En familias donde los padres caminaron tarde, es frecuente que los hijos sigan un patrón similar.
- Estimulación y entorno: los bebés que crecen en un ambiente estimulante, con juegos de movimiento y apoyo positivo, suelen dar antes sus primeros pasos. Un entorno seguro y libre de obstáculos también favorece la confianza.
- Diferencias culturales y de crianza: en algunas culturas se fomenta la marcha temprana, mientras que en otras se prolonga más el gateo o se prioriza la estimulación con juegos de suelo.
Etapas previas al primer paso
Antes de andar, los bebés cumplen con varias etapas que fortalecen sus habilidades motoras como son:
- Sentarse sin apoyo: entre los 6 y 7 meses logran mantenerse sentados de forma independiente, lo que les permite desarrollar el equilibrio y la fuerza en la zona abdominal.
- Gateo y desplazamientos alternativos: aunque no todos gatean, esta etapa ayuda a reforzar la coordinación y la percepción del espacio. Algunos prefieren reptar o desplazarse de otras maneras, y todas son válidas.
- Ponerse de pie con ayuda: generalmente, entre los 9 y 12 meses, los bebés empiezan a levantarse apoyándose en muebles o en las manos de los padres. Este paso previo es fundamental antes de soltar sus primeros pasos independientes.
Los primeros pasos del bebé: cómo suelen producirse
Los primeros pasos suelen ser inseguros, torpes y breves, pero representan un avance gigante en el desarrollo infantil.
Primeros pasos de la mano de los padres
Muchos bebés se animan a caminar agarrados de las manos de mamá o papá. Este contacto les da seguridad y confianza.
Es importante que, al darnos la manita, ésta esté en una posición natural para el bebé, ayudándole a encontrar su equilibrio natural. Si por ejemplo, le damos la mano y su brazo queda totalmente levantado, quizás luego busque esa posición para dar sus primeros pasos solito y nos encontremos un pequeño andando con los brazos en alto.
Pasos inseguros y tambaleantes
Al principio pueden caerse con frecuencia, pero con la práctica desarrollan equilibrio y fuerza en las piernas. Caerse forma parte del proceso y nuestro papel es que el espacio sea seguro para esta nueva etapa.
¿Cuándo preocuparse si un bebé no anda?
Es natural sentir inquietud si un bebé tarda más de lo esperado en empezar a caminar.
Si al llegar a los 18 meses el niño no muestra interés en ponerse de pie ni en desplazarse, puede ser una señal de alerta. En estos casos, el pediatra evaluará si existe algún retraso en el desarrollo neurológico o muscular y, de ser necesario, recomendará una valoración más profunda.
¿Cómo ayudar a un bebé a empezar a andar?
La mejor forma de ayudar a un bebé es estimularle con juegos y actividades que fortalezcan sus músculos y refuercen su confianza.
Juegos y ejercicios recomendados
- Jugar a caminar entre dos adultos, cada uno a un lado, llamando al bebé de forma alterna.
- Colocar objetos atractivos a corta distancia para motivarle, como por ejemplo los dados de estimulación visual de Lémur. Son ideales para agarrar, lanzar e investigar todos los lados del dado.
- Proponerle juegos de equilibrio como mantenerse de pie mientras sostiene un juguete en las manos.
- Hacer circuitos sencillos con cojines o alfombras blandas para que explore nuevas superficies.
- Poner canciones o hacer palmadas rítmicas que le motiven a moverse de un lado a otro.
Seguridad en casa
Un entorno seguro es esencial: protege esquinas, retira obstáculos y coloca alfombras antideslizantes para evitar caídas.
La alfombra de gateo de Lémur es ideal también para los primeros pasos. Con sus optotipos impresos en ambas caras (bicolor y colores llamativos) es perfecta para realizar juegos divertidos y originales, mientras sirve de soporte ante una caída.
Calzado adecuado para los primeros pasos
En casa lo ideal es que anden descalzos. Cuando salgan al exterior, opta por zapatos respetuosos, flexibles, ligeros y de suela fina, lo más parecido a ir descalzo.
Errores comunes que los padres deben evitar a la hora de la adquisición de la marcha
A veces, la impaciencia lleva a los padres a cometer errores que pueden entorpecer el proceso natural del aprendizaje de la marcha.
- Forzar el proceso antes de tiempo: presionar al bebé para que ande antes de estar preparado puede generar frustración e incluso pequeños riesgos físicos.
- Uso del andador: su uso no está recomendado, ya que puede afectar al desarrollo del equilibrio y retrasar el inicio de la marcha autónoma.
Relación entre sueño y desarrollo motor
El descanso es un factor clave en el desarrollo motor del bebé, ya que durante el sueño profundo el sistema nervioso procesa los aprendizajes del día.
Un bebé que duerme bien tiene más energía, mejor coordinación y mayor disposición para explorar y aprender a andar.
Por ello, elegir los colchones de Lémur asegura el soporte ergonómico necesario para garantizar un descanso reparador. Un buen sueño no solo ayuda al crecimiento físico, sino que también favorece la consolidación de habilidades motoras como el gateo y la marcha.
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Conclusión: cuándo empieza a andar un bebé
El inicio de la marcha es un proceso único para cada bebé. Algunos caminan antes y otros necesitan más tiempo, y ambas situaciones son totalmente normales. Lo más importante es acompañarles con paciencia, ofrecerles un entorno seguro y animarles con cariño en cada pequeño avance.
Y no olvides que un buen descanso, apoyado en un colchón adecuado como los de Lémur, es clave para que tu bebé tenga la energía y el equilibrio que necesita para dar sus primeros pasos con confianza.
Preguntas frecuentes sobre cuándo empieza a andar un bebé
¿Cuándo empieza a andar un bebé prematuro?
Los prematuros suelen tardar un poco más, pero con el tiempo alcanzan el mismo nivel de desarrollo que los demás.
¿Es malo que un bebé no gatee antes de andar?
No es negativo, aunque el gateo aporta beneficios importantes. Algunos niños lo sustituyen por otras formas de desplazamiento.
¿Qué juguetes ayudan a que el bebé ande?
Cualquier juguete que le sirva de motivación al bebé (cubos, pelotas, peluches…) lo importante es que le llame la atención y quiera alcanzarlo.
¿Es normal que un bebé camine de puntillas al principio?
Sí, es habitual. Si persiste más allá de los 2 años es recomendable consultar al pediatra.
¿Pueden los bebés andar descalzos?
Sí, andar descalzo en casa es beneficioso porque fortalece la musculatura y mejora el equilibrio.

